La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) frenó una medida anunciada por el ministro de Economía, Amado Boudou, y podría obligar a 1,5 millón de trabajadores a pagar una diferencia por el impuesto a las Ganancias. Tras la difusión de esta noticia, la AFIP emitió anoche un comunicado en el que aseguró que la polémica resolución (3.008) "estableció que el impuesto a pagar por el empleado que pudiera surgir de la liquidación anual, quedaría diferido hasta 2012". "Asimismo la AFIP puso en vigencia, desde esa fecha, para el período fiscal 2011 la misma tabla de deducciones aplicada a partir de Julio de 2010 a través de la Resolución General 2866/2010", agregó el organismo oficial en el comunicado enviado a la agencia Noticias Argentinas.

Sobre un sueldo de $ 8.000 mensuales, la sorpresiva deuda contraída a partir de estos cambios ronda los $ 2.150 para los contribuyentes solteros y $ 1.500 pesos para los que tienen familia tipo. El problema se originó luego de que en julio de 2010 Boudou anunciara una suba del 20% en las deducciones que los empleados en relación de dependencia que tributan Ganancias podrían hacer ante el fisco.

Pero la propuesta no pasó el filtro presupuestario y por ello se debió dar marcha atrás con los cambios, lo cual se tradujo en una "aclaración" de la AFIP que dejó sin efecto los cambios. Ahora, las empresas deben reliquidar las posiciones de Ganancias de sus empleados, y esto derivará en que los recibos de sueldo lleguen con más descuentos desde 2012, es decir, se cobre menos. Aunque la medida de Economía -que achica el monto que deben pagar los trabajadores- no fue derogada, no puede ser aplicada para la liquidación anual del impuesto, practicada en estos días. Por esa resolución ahora dejada en stand by se había elevado de $ 52.200 a $ 62.640 la deducción fija anual para los contribuyentes solteros. Y se determinó que el sueldo de bolsillo a partir del cual esos empleados pagan Ganancias pasara de $ 4.015 a $ 4.818 (las cifras anuales citadas deben dividirse por 13, ya que incluye el aguinaldo).

Para los empleados casados y con dos hijos, en tanto, además del aumento de la deducción general a $ 62.640, se elevaba la deducción por cónyuge de $ 10.000 a $ 12.000 y la de cada hijo de $ 5.000 a $ 6.000.

La deuda quedó determinada al realizarse en febrero la liquidación anual del impuesto sobre la base de una nueva resolución de la AFIP, en la que se ordenó no aplicar el aumento de la base no imponible a los efectos de calcular el monto definitivo a pagar por cada contribuyente.

Un agujero legal

El único contrapeso a esta obligación impositiva es que su cobro ha sido postergado para la fecha en que se realizará la próxima liquidación anual del gravamen, en febrero de 2012. Dentro de un año si esta situación no se modifica, a los contribuyentes de Ganancias se les retendrá el impuesto que les corresponda ese mes, más la deuda que arrastran desde ahora. "La cuestión de fondo es que aún hay un bache jurídico o un agujero negro en el que quedaron atrapados trabajadores, empleadores y profesionales que no saben qué hacer", dijo ayer a LA GACETA Guillermo Fernández, coordinador de la Comisión de Estudios de Asuntos Tributarios de la Federación Argentina de Profesionales en Ciencias Económicas. Por su parte, el tributarista Luis María Peña, dijo que el Gobierno enmendará esta situación "en el cortísimo plazo, ya que estamos en un año electoral". "Esto se soluciona con una suba de los mínimos no imponibles de Ganancias con efecto retroactivo", sugirió.